El femicidio se sanciona como un delito grave contra la vida tipificado en la mayoría de legislaciones, incluyendo la ecuatoriana, por tratarse de la muerte de una mujer en un contexto de violencia de género.
La sanción generalmente implica una pena privativa de libertad elevada, que puede llegar a varios años de prisión o incluso décadas, dependiendo de las circunstancias agravantes del caso (como ensañamiento, relación de poder, violencia previa o si la víctima era menor de edad).
Las sanciones varían según el país, pero generalmente van desde aproximadamente 15 hasta más de 40 años de prisión, especialmente cuando existen agravantes como violencia previa, relación de pareja, ensañamiento o si la víctima es menor de edad.
En conclusión, el femicidio se sanciona con una de las penas más severas del sistema penal, debido a la gravedad del hecho y su impacto social.