Ante la inminente automatización total, considero que el rol del ser humano en la fábrica del futuro no debe limitarse a la simple supervisión de máquinas, sino evolucionar hacia la creatividad de procesos y la gestión estratégica.
La automatización se encargará de las tareas repetitivas y mecánicas, pero hay elementos que la tecnología no puede replicar:
- La visión creativa y la resolución de problemas: El ser humano será el encargado de rediseñar procesos para que sean más eficientes, éticos y sostenibles. Pasaremos de 'operar' a 'innovar'.
- La adaptabilidad humana: Como he aprendido en mi propia vida enfrentando retos de salud, la capacidad de adaptarse a nuevas situaciones es nuestra mayor ventaja competitiva. En la fábrica del futuro, el humano será el cerebro que guíe la fuerza de las máquinas hacia objetivos con propósito social.
- Supervisores con enfoque crítico: La supervisión no será solo ver que la máquina funcione, sino asegurar que el sistema automatizado respete la seguridad y los valores de la organización.
En conclusión, la automatización no reemplaza al ser humano, sino que lo libera de lo rutinario para que pueda potenciar su capacidad más valiosa: la creatividad aplicada a la mejora continua."
Según veo las cosas, en la era de la automatización, el ser humano transita de la supervisión rutinaria hacia la innovación creativa, liberado de tareas repetitivas por IA y robótica. Como ingenieros industriales, debemos enfocarnos en diseñar sistemas que potencien nuestra capacidad analítica y generativa, por ejemplo el uso de machine learning para optimizar procesos, con aplicación de programación lineal, Vogel o MODI en logística.
Pienso que debemos desarrollar competencias en pensamiento crítico, diseño centrado en el usuario y ética tecnológica, evitando la obsolescencia por falta de adaptabilidad. Innovar creativamente implica crear en paralelo con las máquinas, porque los humanos aportamos intuición contextual, y las máquinas precisión algorítmica.
Yo pienso que el desafío es educativo: con currículos que integren programación (Python) con humanidad para fomentar la creatividad. Así, no solo supervisamos, sino que reimaginamos la producción sostenible.