A veces, seguir un protocolo estructurado choca con la urgencia emocional del momento.
Ejemplo: si un consultante llega a sesión con una crisis de ansiedad aguda que desborda la agenda técnica que teníamos planificada, ¿cómo podemos transicionar con fluidez hacia una escucha empática y contenedora sin perder el horizonte terapéutico?