Las redes sociales influyen profundamente en la psicología al redefinir la identidad a través de la comparación social, lo que a menudo deteriora la autoestima y aumenta riesgos de ansiedad o depresión. Actúan como un espejo distorsionado que moldea la percepción del yo y la realidad
Si se usan bien, las redes sociales impactan significativamente la salud mental, actuando como herramientas de doble filo que pueden potenciar la conexión social y el apoyo emocional, o provocar ansiedad, depresión, baja autoestima y adicción comportamental. Su uso excesivo y la comparación social fomentan la necesidad de validación y reducen el bienestar