Las redes sociales están cambiando la manera en que comprendemos nuestra identidad, convirtiéndola en una creación mixta, accesible y “modificable que supera la simple imagen de quiénes somos. Aunque reflejan anhelos y características sociales ya existentes, también aumentan la tendencia a comparar continuamente, lo que puede alterar la autopercepción y promover un distanciamiento emocional en la realidad.