Las redes sociales son espacios de libre experimentación e intervención; lo que conlleva al uso de las mismas desde una forma consciente y responsable, como también en otros casos al uso sin delimitaciones bajo la máscara de la invisibilidad que brinda a muchos individuos la libertad de expresarse sin filtros de forma irresponsable; sin la obligación de asumir las consecuencias de sus enunciados o criterios. Lo que deja como manifiesto evidente que son el espejo de lo que siempre hemos sido.
Ya que un individuo consciente y con valores seguirá actuando responsablemente y otro opuesto lo usará como trinchera para desatar actos impropios.
Ante esto nos quedan atrapados los jóvenes y adolescentes que en proceso de formación quedarán entre el dilema de lo correcto y de lo que es tentador. Solamente la firmeza de sus convicciones, valores y lo arraigado de sus costumbres, cultura de crianza, frente a la influencia del coetáneo o la curiosidad y tentación, lo puede llevar a quedar atrapado en esta misma red y su influencia o hacerlo con responsabilidad, donde juega un papel muy importante el núcleo familiar y los valores.