El castigo con cárcel no detiene la violencia:
- No reduce la delincuencia: No hay evidencia de que más encarcelación baje los índices violentos, y muchos presos no representan riesgo.
- Puede incrementarla: Las cárceles son espacios violentos que pueden aumentar la reincidencia y erosionar las comunidades.
- No aborda causas raíz: La violencia se debe a pobreza, desigualdad, falta de educación y salud mental, que el castigo no resuelve.
- Alternativas son mejores: Prevención, justicia restaurativa y apoyo a comunidades son más efectivos.