la justicia no solo castigaría, sino que buscaría comprender las causas del delito.
La rehabilitación sería clave para evitar que las personas reincidan y puedan reintegrarse a la sociedad.
El castigo tendría un rol limitado, enfocado más en proteger que en vengar.
Un sistema sin cárceles es difícil, pero podrían existir alternativas más humanas y efectivas.