Las investigaciones recientes sobre el desarrollo cerebral y el trauma en la adolescencia. Estas investigaciones ayudan a explicar por qué el encarcelamiento es la respuesta equivocada en la gran mayoría de los casos de delincuencia juvenil.
La inmadurez cerebral fomenta la delincuencia. Los científicos han confirmado que el cerebro no madura completamente hasta los 25 años, y esta falta de madurez cerebral hace que la delincuencia y otras conductas de riesgo sean más comunes durante la adolescencia. Las investigaciones también demuestran que, a medida que sus cerebros se desarrollan, la gran mayoría de los jóvenes dejan de delinquir. La mayoría de los jóvenes que ingresan al sistema judicial por delincuencia (63%) nunca vuelven a comparecer ante el tribunal por cargos similares.