Cada año, a inicios de noviembre, México se llena de flores de cempasúchil, velas, pan de muerto y fotografías de quienes ya partieron. El Día de Muertos no es una fecha triste: es una forma de recordar, celebrar la vida y mantener el vínculo con nuestros seres queridos. Y aunque es profundamente mexicano, no es la única tradición del mundo que honra a los muertos. En IPL Universidad te contamos cómo se vive aquí y en otros países.
Patrimonio de la humanidad
Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos en México fueron declaradas por la UNESCO Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad en 2003 e inscritas en su Lista Representativa en 2008. La celebración une raíces prehispánicas con la tradición católica de Todos los Santos y los Fieles Difuntos.
Cómo se celebra en México
En muchas regiones, el 1 de noviembre se dedica a los niños, los «angelitos», y el 2 de noviembre a los adultos. Las fechas y costumbres varían de un pueblo a otro.
El centro de la fiesta es la ofrenda. En ella son comunes:
- Flor de cempasúchil: su color y aroma guían a las almas.
- Velas y copal: iluminan el camino y purifican el espacio.
- Agua y sal: para calmar la sed y purificar.
- Pan de muerto y calaveritas de azúcar: dulces símbolos de la fiesta.
- Papel picado: representa el viento y la alegría.
- Fotografías y la comida favorita de quienes se recuerdan.
La Catrina, un ícono con historia
La Catrina nació como «La Calavera Garbancera», un grabado de José Guadalupe Posada publicado hacia 1913, que se burlaba de quienes querían aparentar una clase social que no tenían. Diego Rivera la popularizó como «Catrina» y la pintó en su mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central (1947). Hoy es uno de los símbolos más reconocidos de México.
Las tradiciones también evolucionan: el gran desfile de Día de Muertos de la Ciudad de México se celebró por primera vez en 2016, inspirado en la película de James Bond Spectre (2015), y hoy atrae a miles de personas.
El mundo también recuerda a sus muertos
- Guatemala. El 1 de noviembre, Sumpango y Santiago Sacatepéquez elevan barriletes gigantes, una técnica que la UNESCO reconoció como patrimonio inmaterial en 2024. Muchas familias preparan fiambre, un platillo típico de la fecha.
- Ecuador. El Día de Difuntos, el 2 de noviembre, se acompaña de colada morada y guaguas de pan; «guagua» significa niño en quechua.
- Bolivia. En La Paz, cada 8 de noviembre, la Fiesta de las Ñatitas lleva al Cementerio General cráneos adornados con flores, gorros y gafas de sol.
- Haití. La Fèt Gede, el 1 y 2 de noviembre, honra a los Gede, espíritus del vudú ligados a la muerte.
- Filipinas. Durante el Undas, el 1 y 2 de noviembre, las familias visitan y limpian las tumbas de sus seres queridos.
- Japón. El Obon, en julio o agosto según la región, recibe a los espíritus de los antepasados con farolillos, visitas a las tumbas y el baile Bon Odori.
- China. En el Qingming, o «día de barrer las tumbas», entre el 4 y el 6 de abril, las familias limpian las tumbas y hacen ofrendas a sus antepasados.
Culturas muy distintas coinciden en una misma idea: recordar a quienes se fueron mantiene viva su memoria y nos une como familia y comunidad.
Recordar también es sanar
Hablar de la muerte, compartir recuerdos y honrar a quienes amamos puede ayudarnos a vivir el duelo de una manera más sana. En IPL Universidad, con estudiantes en toda Latinoamérica, celebramos la riqueza de estas tradiciones que nos recuerdan de dónde venimos.
Este Día de Muertos, te invitamos a poner tu ofrenda, contar la historia de quien recuerdas y compartirla con los tuyos.
Fuentes: UNESCO, Patrimonio Cultural Inmaterial; Secretaría de Cultura del Gobierno de México; Secretaría de Relaciones Exteriores, sobre José Guadalupe Posada; Encyclopaedia Britannica; México Desconocido; Smithsonian Magazine; El Comercio (Ecuador); The Philippine Star.
