Un delito debe ser castigado porque rompe las reglas que permite vivir en paz y con respeto, cuando alguien comete un delito, afecta a otras personas y a toda la sociedad. Por eso, aplicar una sanción no es solo un castigo, si no una forma de hacer justicia y de e nseñar que las acciones tienen consecuencias.
El objetivo no es vengarse, sino evitar que el hecho se repita, proteger a los demas y ayudar que la persona entienda su error. Asi se busca mantener el orden, reparar el
daño causado y fomentar una convivencia mas justa y segura para todos.