Virginia satir descubrió que cuando nos sentimos amenazados o con baja autoestima, nos ponemos máscaras para sobrevivir en el sistema, identificó cuatro posturas falsas:
1. El aplacador (complaciente): se anula a sí mismo para mantener paz en el otro, siempre dice que sí a todo
2. El Acusador (culpabilizador): ataca y critica para que nadie vea sus propias debilidades, la culpa siempre es de el resto
3. El súper razonable computador: se esconde tras la lógica fría y los datos, apagando por completo sus emociones para no sufrir
4. el irrelevante distractor: cambia de tema, hace chiste o actúa como si nada pasara para evadir el dolor del conflicto
el objetivo de la terapia es llevar a la familia hacia la postura auténtica o congruente, donde la persona dice lo que de verdad siente, respetándose a sí misma y al otro