leyendo sus aportes sobre la identidad, me surge una duda que veo constantemente en la observación del comportamiento digital: La patologización de la tristeza
Parece que en las redes sociales solo hay espacio para la identidad exitosa. Es seguido Si No estás viajando, comiendo algo increíble o sonriendo, parece que no eres. esto nos lleva a lo que algunos autores llaman la "Positividad Tóxica"
mi pregunta:
estamos creando una sociedad con una identidad mutilada que ya no sabe procesar el sufrimiento? Como futuro psicólogo, cómo vamos a tratar a una generación que siente que estar triste es un fallo en su perfil y no una emoción humana natural? es la red social una herramienta de conexión o una máscara que nos impide ser más humanos de verdad frente al otro?