hoy vemos a muchos jóvenes auto diagnosticándose como Bipolares o Depresivos en sus perfiles de redes sociales, como estudiosos de la salud mental, les pregunto:
Hasta qué punto el acceso a los criterios de del DSM-5, sin una evaluación integral ni un diagnóstico diferencial que (descarte cosas como la tiroides o el uso de sustancias), está creando una identidad de etiqueta?
estamos definiendo quiénes somos a través de la patología en lugar de la salud?