Las redes sociales como Facebook, Instagram y TikTok han cambiado la forma en que nos comunicamos y vemos el mundo.
Nos conectan, informan y abren oportunidades, pero también pueden generar distracción y afectar la autoestima. Todo depende del uso que les demos: pueden ser una herramienta de crecimiento o una fuente de dependencia.
Que nos ayuda conectando o personas lejanas y desconectando con personas que tenemos en nuestro entorno.